Degollación de San Juan Bautista - 29 de agosto

Agosto 29, 2020
Origen: fsspx.news

San Juan Bautista es un santo único, cuya vida no se parece a la de ningún otro santo. 

Santificado desde el vientre de su madre, realizó múltiples milagros, incluso desde antes de su nacimiento. Anunció al Salvador por la alegría que propagó durante la Visitación; devolvió la fertilidad a su madre y el habla a su padre.

Precursor, preparó los caminos del Señor, predicó la conversión e instituyó un bautismo de penitencia, pues los tiempos mesiánicos habían llegado: el momento en que las profecías se harían realidad. 

Anunció al Salvador, que pronto se manifestaría públicamente. Bautizó a su Señor en las aguas del Jordán, donde se escuchó la voz del Padre, y el Espíritu Santo apareció en forma de paloma.

Y luego se desvaneció, permitiendo que sus mejores discípulos siguieran a Cristo y que las multitudes que él había instruido se unieran al Mesías.

Oportet minui : "Cristo debe crecer y yo disminuir" (Jn 3, 30)

Completada su misión, permaneció siempre fiel a la Ley de Dios, de la cual dio testimonio públicamente, denunciando los desordenes morales de las autoridades. Tuvo el valor de confrontar al rey Herodes, que mantenía una unión ilegítima y escandalosa con su cuñada, Herodías, pues su esposo aún no había muerto.

La arpía se aprovechó de una oportunidad inesperada: una danza fascinante de Salomé, su hija; un juramento imprudente hecho por Herodes; una petición criminal; la expectativa de los invitados ebrios y el temor de contrariar a una compañera tiránica impiden que el rey se desdiga.

Al testimonio que San Juan Bautista dio de Cristo en su bautismo, se agrega hoy el martirio de sangre en defensa del matrimonio y la fidelidad a la Ley de Dios.

Estando en la cárcel, los esbirros de Herodes llegan repentinamente y toman al santo, cuya cabeza cortan para colocarla en una bandeja y mostrarla a los invitados satisfechos, en las festividades bárbaras... ¿Acaso supo San Juan Bautista la causa de su ejecución?

Admirable por su firmeza y abandono, San Juan Bautista ha sido escuchado más allá de lo imaginado. Oportet minui: "Cristo debe crecer y yo disminuir."