La caridad de Dios - Palabras de Mons. Lefebvre

Mayo 07, 2016
Origen: Distrito de México

He aquí unas palabras de Monseñor Marcel Lefebvre, fundador de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, sobre la misión del Verbo enviado por la Caridad del Padre.

"El fin del amor que Nuestro Señor siente por nosotros es hacer de nosotros mismos caridad. En la medida que guardemos sus mandamientos de amor y de caridad, estaremos en Él y Él estará en nosotros. Nuestro Señor mismo lo explica cuando promete enviar a su Espíritu Santo, diciendo: No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros” (Jn 14,18)

En cierto modo, Nuestro Señor se identifica con el Espíritu que vendrá a nosotros, su Espíritu de caridad que nos enviará.

Dada la consubstancialidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Nuestro Señor siempre dice: “El Padre y Yo vendremos a vosotros” y luego, hablando del Espíritu Santo: “Vendré a vosotros cuando os envíe mi Espíritu”. Luego, esa obra de caridad, que es Dios mismo, opera realmente la inhabitación de la Santísima Trinidad en nosotros. Lo único que puede hacer es darnos la caridad.

Nada podemos ser sino caridad. Los que no son caridad están desnaturalizados. No ser caridad es contrario a la naturaleza. Obrar por egoísmo, para nuestra satisfacción, para darnos gusto, por orgullo o amor propio, es contrario al fin por el cual hemos sido creados y, con mayor razón, al fin por el cual hemos sido redimidos.

Hay que dejar el lugar a la caridad de Dios, es decir, el lugar que tiene que ocupar en el alma. Se trata, pues, de conservarla. Esto nos da luz verdadera de lo que somos, de dónde venimos y a dónde vamos. Esta caridad que nos ordena hacia Dios tiene que tener por objeto darse. Darse primero a Dios e incluso, cuando nos damos a nuestro prójimo, siempre tomando a Dios por motivo y por causa suya”.

+ Monseñor Marcel Lefebvre

Fuente: El misterio de Nuestro Señor