La comunión en la mano y distribuida por cualquier persona - Monseñor Lefebvre

Noviembre 22, 2019
Origen: Distrito de México

Los sacerdotes ya no hacen ni siquiera la genuflexión delante de la sagrada Eucaristía. Ya no tienen respeto por el Santísimo Sacramento. Cualquier persona distribuye las sagradas formas. No puede ser que se trate a nuestro Dios de ese modo. (...) La gente que trata a Nuestro Señor Jesucristo como lo trata en las ceremonias eucarísticas actuales es gente que no cree en la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. No puede haber otra conclusión1.

  • 1. Homilía, confirmaciones, Doué-la-Fontaine, 19 de mayo de 1977

No obstante, es el concilio de Trento que declara que Nuestro Señor está presente hasta en las ínfimas partículas de la sagrada Eucaristía. Por eso, ¡qué falta de respeto de parte de personas que pueden tener partículas de la Eucaristía en las manos y que vuelven a su lugar sin purificarlas!1

Los fieles que creen verdaderamente en la presencia real de Nuestro Señor comprenden muy bien que deben ser los ministros los que den la sagrada Eucaristía y no quieren de ningún modo comulgar en la mano.2

En la santa misa, las reformas introducidas hacen perder la fe en la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía. Para un católico, las reformas son tales que es difícil –e incluso imposible para los niños que no han conocido lo de antes, como nosotros que tenemos más edad y lo hemos conocido – creer en la presencia real de Nuestro Señor Jesucristo. No puede ser que se trate al Santísimo Sacramento del modo como se le trata hoy, y al mismo tiempo creer que en la Eucaristía están verdadera-mente presentes el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo.

Dada la manera como se distribuye la sagrada Eucaristía, el modo de acercarse a recibirla sin genuflexión ni señales de respeto, y el modo de comulgar y de volver al lugar después de haber comulgado, no es posible que todavía se crea en la presencia de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento.3

LA MISA DE SIEMPRE
Monseñor Marcel Lefebvre+

  • 1. Retiro sacerdotal, Hauterive, agosto de 1972.
  • 2. Retiro, Avrillé, 18 de octubre de 1989.
  • 3. Homilía, confirmaciones, Doué-la-Fontaine, 19 de mayo de 1977.