Mes del Sagrado Corazón - Corazón de Jesús, paciente y lleno de misericordia

Junio 17, 2019
Origen: fsspx.news

Cuando un alma ruega por un pecador con deseo ardiente de que se convierta, mi Corazón encuentra en esta súplica reparación por la ofensa recibida, y la mayor parte de las veces esta alma obtiene lo que pide aunque sea en el último momento. 

De todos modos, la oración nunca se pierde, porque repara la injuria que me causa el pecador, y si no éste, otros mejor dispuestos alcanzarán misericordia y recibirán el fruto de esta oración.

Hay almas que durante su vida y también por toda la eternidad están llamadas a darme la gloria que les pertenece darme y la que me hubieran debido dar otras almas que se han perdido...; de este modo mi gloria no sufre mengua, pues un alma justa puede reparar los pecados de otras muchas.

Es tan grande el amor que tengo a las almas, que sufro como un martirio cuando se alejan de Mí, no por la gloria que me quitan, sino por la desgracia que se atraen sobre sí mismas. Muchas almas corren a su perdición y mi Sangre es inútil para ellas; pero las almas que aman, y se inmolan y se consumen como víctimas de reparación atraen la misericordia de Dios. Esto es lo que salva al mundo. Busco almas que reparen tantas ofensas, pues mi Corazón se consume en deseos de perdonar.

¡Pobres pecadores! ¡Qué ciegos están! Yo no deseo más que perdonarlos y ellos no piensan más que en ofenderme... Yo voy tras los pecadores, como la Justicia tras los criminales; pero la Justicia los busca para castigarlos, y Yo, para perdonarlos.

El mundo corre precipitadamente a abismarse en los placeres, y es tanta la multitud de los pecados que se cometen, que mi Corazón está anegado en un torrente de amargura y de tristeza.

Sor Josefa Menéndez, Un Llamamiento al Amor, pp. 7-9.