Mes del Sagrado Corazón - Corazón de Jesús, víctima de nuestros pecados

Junio 10, 2019
Origen: fsspx.news

Sabemos que la comunión de los santos va del alma a Dios o a Jesús, del alma a las otras almas que luchan en medio de este mundo, del alma al cielo, del alma al Purgatorio.

Uno de los conceptos en los que Santa Margarita María se apoya más fuertemente es en la necesidad de rendir a la Divinidad los homenajes que le son debidos. Esto se hace mediante el ofrecimiento de Jesús a Dios, inspirándonos en el amor de Jesús para suplir nuestro amor miserable, mediante la penitencia, la Santa Misa escuchada o celebrada con esta intención, las comuniones sacramentales fervientes y frecuentes, las comuniones espirituales, donde damos gracias a Dios por sus visitas eucarísticas.

Entonces, ¿las almas generosas pueden ser reparadoras y mediadoras? El Sagrado Corazón, nos dice la santa, desea que haya muchas de estas almas mediadoras: "Su oficio será emplear sus méritos delante de Dios y ofrecer a este Corazón amable todas las obras buenas."

Si nos sientiéramos atemorizados al escuchar hablar de estas almas mediadoras, significaría que no comprendemos absolutamente nada del cristianismo: así como el sol, mediador de la luz entre Dios y nosotros, no disminuye en nada la luz divina, sino que la glorifica todavía más; así la mediación de nuestras almas, que obtienen todo su poder de la mediación necesaria y universal de Jesús, lejos de disminuir o ensombrecer su luz, la proclaman con honores.

Charles Sauvé, Jesús íntimo