Obispo mexicano provoca una tormenta mediática

Mayo 24, 2019
Origen: fsspx.news
Monseñor Carlos Garfias Merlos

Las declaraciones del vicepresidente de la Conferencia Episcopal de México, en las que comparó la gravedad del aborto con el abuso de menores y personas vulnerables, han provocado un acalorado debate en el país de los cristeros.

"Moralmente hablando, el aborto es más grave porque es matar a un inocente, en tanto que el abuso, finalmente, puede tener muchas formas de realizarse. Ahí es donde estaría la diferencia de la gravedad moral": declaró Monseñor Carlos Garfias durante una conferencia de prensa el 12 de mayo de 2019.

El arzobispo de Morelia (México) respondió a una pregunta relacionada con una declaración del cardenal Giovanni Baptista Re, dada el 9 de marzo de 2009, sobre una sórdida situación en Brasil. Una primera manipulación radica en la pregunta planteada, que no menciona las palabras del cardenal Re, sino publicaciones relacionadas, como el semanario francés L'Obs bajo el título: "La violación es menos grave que el aborto", palabras que no aparecen nunca en la declaración del prelado, quien se limitó a condenar el aborto.

A esta pregunta, el obispo dio la respuesta antes mencionada y agregó: "El aborto no lo puede absolver cualquier sacerdote, tiene que ser una delegación especial, por la gravedad del delito. Mientras que el abuso puede tener muchas formas que van disminuyendo la gravedad”.

La misma causa produce los mismos efectos: las acusaciones contra la Iglesia presentadas hace 10 años reaparecieron inmediatamente, amplificadas por la situación actual, todavía más explosiva que en aquel entonces. A pesar de que Monseñor Garfias se ha preocupado por evitar cualquier laxitud en el tema del abuso de menores o personas vulnerables.

Podemos sacar muy fácilmente las enseñanzas de este episodio. Por un lado, la extrema precaución que se debe tener hoy en día sobre algunos temas. Ciertamente es muy perjudicial para las almas que no podamos predicar la verdad con la libertad apostólica que esta requiere, pero el bien común a veces nos obliga a guardar silencio por un tiempo, como dice la Sagrada Escritura: "Hay un tiempo de callar, y un tiempo de hablar" (Ecles. 3:7).

Por otro lado, la desconfianza sistemática que se debe tener en los medios de comunicación, que se alimentan de primicias, escándalos y que aborrecen la verdad revelada. De ahí la importancia de crear canales de comunicación limpios para predicar la Palabra "a tiempo y a destiempo" (2 Tim 4: 2).