Papa Francisco: ¿Eucaristía para los luteranos?

Noviembre 18, 2015
Origen: Distrito de México

El domingo 15 de noviembre de 2015, el papa Francisco visitó la iglesia luterana evangélica de Roma en la que tomó parte en una sesión de preguntas y respuestas. Al final de la visita, Francisco ofreció un cáliz a los luteranos.

He aquí algunos extractos de la visita del Santo Padre a la comunidad de luteranos en Roma. El Papa Francisco dijo que los católicos y los luteranos deberían perdonarse por las persecuciones del pasado. Al final de un servicio de oración en común dijo: “Piensen en las persecuciones entre los que tenemos el mismo bautismo. Piensen en toda la gente que ha sido quemada viva… tenemos que pedir perdón unos a otros por esto, por el escándalo de división”.

El Papa escuchó preguntas de los congregantes. En particular, habló una luterana casada con un católico italiano. Expresó su dolor por no poder recibir la Comunión: “El daño que hemos sentido juntos debido a la diferencia de fe” y preguntó al Papa sobre la posibilidad de “finalmente participar juntos en la Comunión”.

Frente a tres cardenales (Walter Kasper, Kurt Koch y Agostino Vallini) y los asistentes, donde la mayoría eran suizo-alemanes, el Papa dejó la respuesta a la conciencia femenina (de la mujer que preguntó).

El Papa empezó con una broma: “A la pregunta de compartir la Cena del Señor no me es fácil responder, sobre todo frente a un Teólogo como el Cardenal Kasper, ¡me da miedo!”.

Luego comenzó a explicar por qué ella no podría, dando el fundamento doctrinal de esta prohibición. Sin embargo, a pesar de esta respuesta, el Papa insistió en una realidad práctica diferente, en la que sostuvo justo antes:

Es verdad que en cierto sentido, el compartir significa que no hay diferencias entre nosotros, que tenemos la misma doctrina – subrayando esa palabra, una palabra difícil de entender - .  Y me pregunto a mí mismo: ¿acaso no tenemos el mismo bautismo?  Si tenemos el mismo bautismo, ¿no deberíamos caminar juntos?

Cuando se siente usted una pecadora – y yo me siento mucho más que un pecador – cuando su esposo siente que pecó, usted va directo al Señor y le pide perdón, su esposo hace lo mismo y también va con el sacerdote y le pide la absolución… ¿Cuándo enseña a sus hijos quién es Jesús? ¿Por qué vino Jesús? ¿Qué hizo Jesús por nosotros?, está haciendo lo mismo, sea en el lenguaje luterano o en el Católico, pero es lo mismo.

La pregunta… ¿La Cena? Son preguntas a las cuales, sólo si uno es sincero consigo mismo y con la poca luz teológica que yo tengo, se debe responder lo mismo. Ya ve.

Es una pregunta a la cual cada uno debe contestar personalmente…

Un pastor amigo me dijo alguna vez: “Creemos que el Señor está aquí presente, Él está presente”. Usted cree que el Señor está presente.  ¿Y cuál es la diferencia? Son las explicaciones, las interpretaciones, pero la vida es más que las explicaciones y las interpretaciones. Siempre regresa a tu bautismo – una fe, un bautismo, un Señor…

Yo nunca me atrevería a dar permiso para hacer esto, pues no me compete.  Un bautismo, un Señor, una fe. Hable al Señor y sigua adelante. [Pausas] Yo no osaría – no oso decir nada más."

El movimiento luterano, por supuesto, nació de la rebeldía de Martín Lutero, quien clavó en la puerta de una iglesia en Wittemberg, Alemania, sus 95 disertaciones criticando la doctrina Católica en 1517. El Papa León X, en 1520, condenó las ideas de Lutero como “heréticas, escandalosas, falsas, ofensivas para los oídos piadosos y seductoras a los oídos piadosos, y contra la Iglesia Católica.” La “reforma” que siguió a la revolución de Lutero dividió a la Iglesia y desató la guerra entre protestantes y católicos.

El diálogo teológico entre Roma y los luteranos empezó a finales de los años 60, después del Concilio Vaticano II. En octubre de 1999 la "Declaración conjunta sobre la doctrina de la justificación" fue firmada por el Cardenal australiano Cassidy, actuando como Presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. El documento afirmaba equivocadamente que los católicos y los luteranos han fundado ahora un común acuerdo en detalles doctrinales que hablan de conversión y salvación.

Como el 500 aniversario de la Reforma Alemana se acerca, la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados Unidos y la Iglesia Evangélica Luterana de América recientemente publicaron una declaración (Declaration On The Way), para prepararse para este evento.

Fuente: http://sspx.org