Sermón inédito de Monseñor Lefebvre en Écône para la fiesta de Epifanía de 1987

Enero 08, 2021
Origen: Distrito de México

En este sermón, Monseñor Lefebvre explica que Epifanía o Teofanía significa una "manifestación de Dios".

Epifanía y contra-Epifanía

Pax romana contra Pax christiana

En este sermón, Monseñor Lefebvre se centra en mostrar la diferencia entre la Pax Romana, la paz romana de Augusto, la del mundo, y la Pax christiana, la paz cristiana.

Los Magos y los Apóstoles creyeron en la manifestación de Nuestro Señor Jesucristo, el único Salvador: ellos tenían la fe. Por el bautismo, por su Sacrificio, por su Eucaristía, Jesús divinizará las almas, les enseñará lo que es la verdad, la virtud y la santidad. El mundo será completamente transformado bajo la influencia de Jesucristo y de su santa Iglesia, las almas abandonarán, en la medida de sus posibilidades, sus vicios, su impiedad, su apego al error, a las cosas de aquí abajo.

La paz cristiana es la orden de Nuestro Señor en las almas, en las familias, en los pueblos, en la Ciudad. Durante siglos, Jesucristo fue verdaderamente el Rey, el Rey venerado de este mundo, y su Iglesia fue la Reina, su Esposa Mística. Ah, si los hombres hubieran entendido, si hubieran escuchado, lo feliz que sería el mundo, cómo el mundo sería la antecámara del Cielo, cómo viviría en paz.

Una lucha a muerte

Delante de este plan está la imagen de Satanás, el que reinó en el mundo antes de que Jesús viniera a robarle su imperio. Es una lucha a muerte: la muerte de los cristianos. Los tres reyes magos manifestaron su fe: la sangre de niños inocentes corrió, porque la gente creyó en Nuestro Señor Jesucristo. Jesús llegó a la orilla del Jordán, apareció el Espíritu Santo, el Padre lo designó como el Salvador del mundo: la cabeza de Juan el Bautista cayó. Satanás creía que estaba triunfando, tenía a Jesús atado en el patíbulo de la Cruz, pero Nuestro Señor resucitó. Esta lucha continuaría en todas partes: durante los primeros tres siglos corrió la sangre. Las religiones falsas se levantan violentamente. Satanás no logra triunfar, entonces ataca a los espíritus, los aparta de la fe, hace que penetren las herejías y los cismas, pero la Iglesia permanece siempre fuerte, poderosa contra los errores, ella defiende su fe hasta la muerte si es necesario.

Ahora Satanás ha inventado otra cosa: va a destruir a la cristiandad misma en lo más fundamental, en la raíz de su fe. A partir de ahora difundirá en la Iglesia y, a través de la Iglesia, que la salvación en Jesucristo no es esencial, que Jesucristo es solo una opción. Es toda la fe en sí misma la que está en cuestión; se puede elegir la religión que se desee para salvarse. La religión católica debe respetar a las demás, hemos llegado a ese punto. Es una contra-Epifanía.

La Epifanía es un plan para nosotros, es la vida del cristiano. La fe, el bautismo, el sacrificio de Jesucristo son nuestra estrella en la época actual. Manifestemos nuestra fe, hasta el derramamiento de nuestra sangre si es necesario, siguiendo el ejemplo de todos los que han sido testigos de Jesucristo.