Toma de sotana en el seminario de Flavigny, Francia - 2/02/2019

Febrero 03, 2019
Origen: fsspx.news

Durante la fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo, en el seminario Santo Cura de Ars, en Flavigny, Monseñor Bernard Tissier de Mallerais confirió la sotana a dieciséis jóvenes.

Los nuevos levitas son franceses en su mayoría, pero también hay dos ingleses, un portugués y un suizo. Alrededor de treinta sacerdotes de la FSSPX, provenientes de distintas partes del Distrito de Francia, acudieron a la ceremonia, incluido el Padre Benoît de Jorna, Superior del Distrito. El Padre Robert Brucciani, Superior del Distrito de Gran Bretaña, asistió al obispo durante la ceremonia como diácono asistente. El Padre Samuel Bon, encargado del apostolado de la Fraternidad San Pío X en Lisboa, Oporto y Fátima, encabezó una hermosa delegación de fieles portugueses.

Los padres de Mérigny también estuvieron representados por algunos de sus miembros, así como los Capuchinos y las Hermanas y Oblatas de la Fraternidad. Lo mismo sucedió con las Dominicas docentes de Saint-Pré y de Fanjeaux.

Durante su homilía, el celebrante hizo una comparación entre el ingreso de los levitas al santuario y la entrada de Jesús en el Templo el día de su presentación: la sotana es un signo de contradicción. También mencionó una carta circular escrita por Monseñor Lefebvre cuando era el Superior General de los Padres del Espíritu Santo: "Ustedes no son del mundo" (Jn 15, 19) (...); "Ustedes serán mis testigos" (Hechos 1, 8). La sotana procura justamente estos dos fines, pues marca la separación del mundo y el testimonio dado a Nuestro Señor. (...) El traje laico y la desaparición de cualquier testimonio ofrecido por la indumentaria es una clara falta de fe en el sacerdocio, además de constituir un menosprecio del sentido religioso en el prójimo, cobardía y falta de valor en las convicciones." (11 de febrero de 1963).

El seminario de Flavigny tiene su sede en la Casa Lacordaire, que acaba de festejar 200 años de vida religiosa. El 4 de noviembre de 1818, la propiedad, que en el siglo XIII fue la morada del alguacil real de Auxois, se convirtió en el seminario de la diócesis de Dijon. De 1824 a 1846, fue la Casa Matriz de las Hermanas de la Providencia de Vitteaux.

En 1848, Pierre Grognot, párroco de Flavigny, propuso el inmueble al Reverendo Padre Lacordaire. El célebre predicador y restaurador de la Orden Dominica en Francia la convirtió en el noviciado dominico de la provincia de Francia. La iglesia se construyó durante este período.

Luego de la expulsión de los Dominicos en 1880 y 1903, otras comunidades se instalaron en este lugar: las Ursulinas y las Dominicas. Durante esta época, el convento de Santo Domingo tomó el nombre de Casa Lacordaire. En 1939, las Dominicas Misioneras trasladaron allí su Casa Matriz, y permanecieron en dicho lugar hasta 1971; su presencia quedó grabada en la memoria de los habitantes de Flavigny. Su fundadora descansa en el cementerio de la propiedad.

En 1971, las Hermanitas de San Francisco adquirieron la propiedad para fundar allí, con la ayuda del Padre Louis Coache, una rama de observancia tradicional, dedicándose al cuidado de las personas de edad avanzada, y actualmente continúan desempeñando sus actividades en Trévoux (Bretaña).

En 1986, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se instaló en esta propiedad para formar a sus seminaristas y hermanos en el espíritu tradicional de la Iglesia. En el transcurso de 30 años, han pasado por ahí más de 680 candidatos al sacerdocio de 38 nacionalidades diferentes.