Bendición de la capilla de Toluca - 18 de junio 2023

Fuente: Distrito de México

El pasado domingo 18 de junio tuvo lugar la bendición de la capilla de la misión San Pablo apóstol, en Toluca. Muchos fieles asistieron a este importante evento en la historia de la joven misión.
 

Varios meses con muchos trabajos de remodelación y de construcción pasaron hasta que finalmente la misión estuvo lista para celebrar su bendición. 

Tres llamadas con campanas y cohetes avisaron a la gente para que asistiera a la Santa Misa el domingo 18 de junio. Acompañado por los acólitos, realizó el Padre Capellán la bendición del terreno y luego de la capilla. Con la oración del ritual pidió a Dios Todopoderoso que derrame su gracia sobre este oratorio y que todos los que ahí invocan su Santo Nombre reciban la ayuda de su misericordia. 

En el sermón se hizo hincapié en la gran misericordia de Nuestro Señor Jesucristo con la oveja enredada en las zarzas, que representa a cada uno de nosotros. Y luego se habló sobre el gran ejemplo del patrono de la misión, San Pablo apóstol.

Que los fieles sigan su gran ejemplo de conocer profundamente a Nuestro Señor y que tengan igual que él un celo apostólico grande. Porque al final lo que da sentido a la vida es lo único necesario e importante: la gloria de Dios y la salvación de las almas.

Después de la Santa Misa se prepararon las familias de la misión con sus puestos de comida para recibir a todos. Al final de la bendición de la mesa, el Padre agradeció especialmente a las familias que más contribuyeron en todo el trabajo de la misión: a Don José, el dueño del lugar, que tan generosamente hace posible la vida de la misión en su terreno; y a los señores José e Isaías, con sus familias, que sacrificaron semanas enteras para esta obra de Dios. Para ellos y todos los demás bienhechores prometió el Padre celebrar una novena de Misas por sus intenciones. 

Música de mariachi, mucha comida mexicana, basquetbol y un futbolito entretuvieron a todos. El centro de atención fue, por supuesto, el torito mecánico, con ojos feroces, infundiendo miedo con su mugido. Todos los hombres tenían que pasar por esta prueba de valor, y también hubo muchas chicas que se atrevieron a subir.

Así pasaron las horas de la tarde y al final todos se despidieron muy contentos. Los fieles estaban conscientes de lo histórico de este día. Poco a poco se establece más toda la misión, pero este día marcó un paso muy importante. 

Esto llena de ánimo y esperanza, no solo a los fieles de Toluca, sino a todo el Distrito de México, que es testigo de como crece más y más la obra de Dios.